← Todas las lecturas
Estrategia·2 mar 2024

Cómo hacer un análisis de competencia

Un método sencillo para mirar a tus competidores con cabeza fría: a quiénes mirar, qué averiguar, cómo ordenar lo que encuentres en una tabla y, sobre todo, cómo convertirlo en decisiones para tu negocio.

Cómo hacer un análisis de competencia
Imagen: Unsplash

Casi todos los dueños de negocio espían a su competencia, pero pocos lo hacen de forma útil. Echar un ojo al local de enfrente o stalkear su Instagram un domingo no es análisis de competencia: es ansiedad disfrazada de investigación. El análisis de verdad es ordenado, sirve para tomar decisiones y se puede repetir cada cierto tiempo. La buena noticia es que no necesitas un consultor caro para hacerlo; necesitas un método.

La meta no es copiar al que mejor le va ni obsesionarse con el más barato. Es entender el terreno donde juegas para encontrar el hueco que nadie más está llenando. Eso es lo que de verdad mueve la aguja.

Primero, decide a quién mirar

Hay dos tipos de competidores y conviene no mezclarlos. Los directos ofrecen algo muy parecido a lo tuyo en tu misma zona: otra barbería a tres calles, otro dentista del barrio. Los indirectos resuelven la misma necesidad del cliente de otra forma: la app de cortes a domicilio, el familiar que 'sabe cortar'.

Para un negocio pequeño, lo recomendable es analizar a fondo entre tres y siete competidores directos. Menos de tres y te pierdes señales del mercado; más de siete y te ahogas en datos que no vas a usar. Elige a los que de verdad te quitan clientes.

Segundo, averigua lo que importa

Una vez que tienes tu lista, toca recolectar información, y casi toda está a la vista. No hace falta nada turbio.

  • Su sitio web y sus redes: qué ofrecen, cómo lo cuentan, cada cuánto publican.
  • Sus precios, si los muestran, o el rango en el que se mueven.
  • Las reseñas de sus clientes: aquí está el oro puro, porque te dicen qué aman y qué odian de ellos.
  • Su forma de atender: cuánto tardan en responder un mensaje, cómo tratan a quien pregunta.
  • Lo que dicen tus propios clientes: pregúntales con quién más miraron antes de elegirte.

Las reseñas merecen atención especial. Una queja repetida sobre un competidor ('nunca contestan', 'siempre llegan tarde') no es solo su debilidad: es una invitación abierta para que tú hagas justo lo contrario y lo digas en voz alta.

Tercero, ordénalo en una tabla

Toda esa información dispersa no sirve hasta que la pones lado a lado. Arma una tabla sencilla: una fila por competidor y columnas con lo que más importa en tu rubro, como precio, rapidez de respuesta, reputación, presencia digital y horario. Esto se llama matriz de competidores y es el corazón del ejercicio.

Cuando pones a todos lado a lado, los patrones saltan: quién domina en precio, quién en reputación, quién es el más débil en lo digital, y dónde quedan los huecos.

Ese último punto, los huecos, es lo que andas buscando. Si en tu tabla ves que los cinco competidores tardan horas en contestar, acabas de encontrar tu oportunidad sin gastar un peso en publicidad.

Cuarto, conviértelo en decisiones

Un análisis que termina en una tabla bonita y nada más es tiempo perdido. El paso que separa el ejercicio de la estrategia es preguntarte qué vas a hacer distinto a partir de lo que viste. Para ordenar las conclusiones, mucha gente usa el viejo y confiable FODA: tus fuerzas y debilidades frente a las oportunidades y amenazas que reveló el mapa.

  • Ajusta tu precio o tu oferta si descubriste que estás fuera de mercado.
  • Refuerza tu mensaje alrededor de lo que tú haces bien y ellos hacen mal.
  • Tapa tus propios huecos antes de que un competidor los use contra ti.
  • Apunta a un hueco del mercado que nadie está llenando.

Quinto, hazlo un hábito

El mercado se mueve. Precios que cambian, competidores que abren y cierran, un local nuevo que llega con todo. Un análisis de competencia no es una foto que tomas una vez; es algo que revisas cada cierto tiempo, idealmente cada trimestre. No tiene que ser largo: con actualizar tu tabla una mañana basta para no quedarte ciego.

La idea para llevar es esta: mirar a la competencia con método, no con miedo. Elige pocos rivales, averigua lo que de verdad importa, ponlo en una tabla, busca los huecos y decide una sola cosa que vas a hacer distinto. Repítelo cada trimestre. Eso, hecho con constancia, vale más que cualquier corazonada.

Fuentes

  • U.S. Chamber of Commerce — https://www.uschamber.com/co/start/strategy/competitive-analysis-small-business-guide
  • Asana — https://asana.com/resources/competitive-analysis-example
  • Slideworks — https://slideworks.io/resources/competitive-analysis-framework-and-template
  • QuickBooks — https://quickbooks.intuit.com/r/starting-a-business/conduct-competitive-analysis/
  • Salesforce — https://www.salesforce.com/blog/what-is-competitor-anaylsis/
Compartir