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Atención·30 dic 2024

Cómo pedir disculpas a un cliente de una forma que sí funcione

Una buena disculpa no es decir "lo siento" muchas veces. La ciencia dice que importa el orden: primero asume la responsabilidad y ofrece arreglarlo. Aquí tienes la fórmula.

Cómo pedir disculpas a un cliente de una forma que sí funcione
Imagen: Unsplash

Tarde o temprano la vas a regar. Llega un pedido equivocado, una cita se traslapa, alguien espera media hora de más. No es el error lo que define tu negocio: es lo que haces después. Y casi siempre lo primero que toca hacer es pedir una disculpa. El problema es que la mayoría de las disculpas son malas, no porque la persona no lo sienta, sino porque dice las cosas en el orden equivocado y se olvida de la parte que de verdad importa.

La buena noticia es que pedir perdón bien es una habilidad, no un don. Hay investigación seria sobre qué hace que una disculpa funcione, y los resultados son sorprendentemente prácticos para cualquiera que atiende clientes desde un mostrador, un consultorio o un chat de WhatsApp.

Vale la pena entenderlo porque un cliente molesto que se va callado no te da la oportunidad de arreglar nada: simplemente no vuelve y, peor, le cuenta a otros. Un cliente que se queja, en cambio, te está regalando una segunda oportunidad. Lo que hagas con ella, en buena medida, depende de cómo te disculpes.

Lo que la ciencia descubrió sobre el perdón

El profesor Roy Lewicki, de la Universidad Estatal de Ohio, estudió qué partes de una disculpa hacen que la otra persona te perdone de verdad. Su equipo identificó seis elementos y, lo más útil, los ordenó por importancia. El primero, y el más poderoso, es asumir la responsabilidad. El segundo es ofrecer cómo lo vas a arreglar.

Lo más importante es reconocer la responsabilidad. Di que fue tu culpa, que cometiste un error. — Roy Lewicki, Universidad Estatal de Ohio

Los otros cuatro elementos, en orden, son: expresar arrepentimiento, explicar qué salió mal, declarar que no volverá a pasar y, por último, pedir perdón explícitamente. Ojo con ese último: la investigación encontró que pedir perdón directamente es el elemento menos efectivo de todos. Suena raro, pero tiene sentido: pedir perdón le pasa la pelota al cliente. Asumir la culpa, en cambio, te la quedas tú, que es donde debe estar.

El orden importa más que las palabras

La mayoría de la gente empieza al revés. Arranca con "perdón, perdón, de verdad lo siento muchísimo" y se queda ahí, repitiendo. Pero hay un dato incómodo: el análisis de millones de conversaciones de servicio mostró que disculparse muchas veces aumenta la frustración del cliente, no la baja. Después de un "lo siento" sincero, el cliente ya no quiere oír más arrepentimiento; quiere ver acción.

Por eso una disculpa que funciona se mueve rápido del sentimiento a la solución. Algo así: "Tienes razón, esto fue culpa nuestra (responsabilidad). Te lo reponemos hoy mismo sin costo (reparación). Lamento de verdad el mal rato (arrepentimiento)". Tres frases, los tres elementos más fuertes, y el cliente ya siente que estás de su lado.

Por qué disculparse vale más que un descuento

Muchos dueños creen que la única forma de calmar a un cliente molesto es regalarle algo. Un estudio de la escuela de negocios Carey encontró que solo el 37% de los clientes enojados quedaban satisfechos cuando les ofrecían algo a cambio del problema. Pero cuando, además del crédito o el reembolso, el negocio decía sinceramente "perdón", la satisfacción subía al 74%. Es decir, la disculpa duplicó el efecto del dinero.

La lección no es "no compenses". Es que el dinero solo no repara la relación: repara la transacción. Lo que sana la relación es sentirse escuchado y ver que alguien asumió la responsabilidad. Para un negocio pequeño esto es liberador: aunque no puedas regalar grandes descuentos, sí puedes ofrecer lo más valioso, que es una disculpa honesta y un arreglo concreto. Eso no tiene costo y, según los datos, pesa más que el dinero.

La paradoja de recuperar al cliente

Hay un fenómeno que los investigadores llaman la paradoja de la recuperación del servicio: cuando arreglas bien un problema, el cliente termina pensando mejor de ti que si nunca hubiera tenido el problema. Una falla bien atendida no solo recupera al cliente, lo convierte en uno más leal. Vale la pena verlo así: cada queja es una segunda cita para ganarte su confianza.

Esto no significa que debas provocar errores a propósito, claro. Significa que cuando ocurra uno, no tienes por qué entrar en pánico ni esconderte. Si respondes rápido, con honestidad y resolviendo, ese tropiezo puede dejar al cliente más amarrado a ti que diez interacciones perfectas pero olvidables. La gente no recuerda al negocio que nunca falló; recuerda al que estuvo ahí cuando algo salió mal.

Errores que arruinan una disculpa

Hay formas de disculparse que empeoran todo. Vale la pena reconocerlas para evitarlas.

  • El "perdón si te sentiste mal": culpa al cliente por sentir, no asume nada.
  • El "es que el sistema...": echarle la culpa a un tercero borra tu responsabilidad.
  • La plantilla genérica: los clientes huelen el copiar y pegar a un kilómetro.
  • Disculparte cinco veces sin proponer una solución concreta.
  • Prometer algo que no vas a cumplir solo para que el cliente cuelgue.

Para llevar

La próxima vez que tengas que pedir perdón, sáltate los cinco "lo siento" seguidos. Di que fue tu culpa, di exactamente cómo lo vas a arreglar, y luego expresa que lamentas el mal momento. En ese orden. Una disculpa breve, sincera y acompañada de acción puede convertir tu peor día con un cliente en la razón por la que ese cliente se queda contigo. Si usas un asistente como Lidia para responder mensajes, asegúrate de que esté entrenado para escalar las quejas a una persona real: un error humano se disculpa mejor con calidez humana.

Fuentes

  • The Ohio State University News — https://news.osu.edu/the-6-elements-of-an-effective-apology-according-to-science/
  • Psychology Today — https://www.psychologytoday.com/us/blog/the-athletes-way/201604/6-science-based-ways-say-i-m-sorry-effectively
  • Greater Good in Action, UC Berkeley — https://ggia.berkeley.edu/practice/making_an_effective_apology
  • Corporate Visions — https://corporatevisions.com/blog/best-customer-service-apology/
  • Nicereply — https://www.nicereply.com/blog/customer-service-apology/
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