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Historia·2 mar 2023

Historia de Patagonia

De un herrero que forjaba clavos para escaladores a la empresa que se regaló a sí misma a la Tierra: cómo Yvon Chouinard construyó Patagonia y terminó declarando que el planeta es su único accionista.

Historia de Patagonia
Imagen: Unsplash

En septiembre de 2022, el fundador de Patagonia hizo algo que ningún manual de negocios contempla: regaló su empresa. No la vendió ni la sacó a bolsa. Yvon Chouinard transfirió el cien por ciento de la compañía a una estructura diseñada para que todas sus ganancias futuras financiaran la lucha contra la crisis ambiental. El mensaje fue inequívoco: la Tierra es ahora el único accionista de Patagonia.

Para entender una decisión tan radical hay que remontarse casi setenta años atrás, a un herrero que martillaba clavos de acero para escaladores y nunca quiso ser empresario.

El herrero que no quería ser empresario

Yvon Chouinard, nacido en 1938, empezó a fabricar equipo de escalada en 1957. Compró una vieja fragua de carbón y forjaba a mano clavos de acero endurecido para los escaladores de Yosemite, que vendía desde la cajuela de su coche. En 1965 se asoció con el escalador Tom Frost para fundar Chouinard Equipment, que llegó a ser el mayor proveedor de herrajes de escalada de Estados Unidos.

Pero los clavos, al clavarse y desclavarse de la roca, la dañaban. En un gesto que anticipó toda la filosofía de la empresa, en 1972 Chouinard Equipment introdujo cuñas de aluminio que se colocaban a mano, sin martillo, y dejó de fabricar su producto más vendido por razones ambientales.

El nacimiento de Patagonia

Patagonia se fundó en 1973, con sede en Ventura, California. Chouinard eligió ese nombre porque evocaba glaciares cayendo a los fiordos y picos agrestes barridos por el viento, una tierra remota al fin del mundo. Su primera tienda, Great Pacific Iron Works, abrió ese mismo año en una antigua planta empacadora de carne.

Una empresa construida sobre el activismo

Patagonia nunca separó el negocio de la causa. Algunos de sus hitos ambientales más importantes:

  • En 1996 convirtió toda su línea de algodón a algodón cien por ciento orgánico, reconstruyendo su cadena de suministro desde los agricultores.
  • En 2002 cofundó 1% for the Planet junto a Craig Mathews, comprometiéndose a donar el 1% de sus ventas, no de sus ganancias, a causas ambientales; lo llama internamente su impuesto a la Tierra.
  • Se convirtió en empresa certificada B Corp en diciembre de 2011 y en una de las primeras corporaciones de beneficio de California en enero de 2012.

El gesto publicitario más recordado llegó el Black Friday de 2011, cuando Patagonia publicó un anuncio a página completa en The New York Times con una de sus chamarras y el titular No compres esta chamarra, detallando su huella ambiental y pidiendo a la gente consumir menos.

La Tierra como único accionista

El 14 de septiembre de 2022, la familia Chouinard anunció la transferencia total de la propiedad de Patagonia a dos entidades nuevas: el Patagonia Purpose Trust, que controla las acciones con derecho a voto y protege la misión, y el Holdfast Collective, una organización sin fines de lucro que posee el resto y recibe las ganancias para combatir la crisis ambiental. Las utilidades no reinvertidas, estimadas en unos 100 millones de dólares al año, se destinan a esa causa.

Estamos haciendo de la Tierra nuestro único accionista. Hablo muy en serio sobre salvar este planeta.

La operación no estuvo exenta de matices. La familia pagó alrededor de 17.5 millones de dólares en impuestos sobre las acciones colocadas en el fideicomiso, y la estructura elegida no les permitió deducir donación alguna. Los líderes de la empresa insistieron en que evadir impuestos jamás fue el motivo.

Worn Wear y una misión sin rodeos

La coherencia de Patagonia se ve también en Worn Wear, su programa lanzado en 2013 para reparar, reutilizar, revender y reciclar prendas, con talleres de reparación y videos para que los clientes arreglen su propia ropa. Su declaración de misión es de una claridad poco común: estamos en el negocio para salvar nuestro planeta.

Patagonia sigue siendo una empresa privada, valuada alrededor de 3 mil millones de dólares al momento de la transferencia, con ventas anuales cercanas a 1,500 millones.

Nunca quise ser empresario.

Esa confesión de Chouinard explica buena parte de su historia. Construyó una de las marcas más respetadas del planeta precisamente porque trató el negocio como un medio, no como un fin. Para cualquier empresa que se pregunte si el propósito y la rentabilidad pueden convivir, Patagonia es la prueba de que sí, y de que el propósito puede llegar a comprar al negocio entero.

La conclusión: cuando una empresa decide que su razón de ser es más grande que sus accionistas, puede tomar decisiones que ningún consejo orientado solo a la ganancia tomaría jamás.

Fuentes

  • Patagonia Works — https://www.patagoniaworks.com/press/2022/9/14/patagonias-next-chapter-earth-is-now-our-only-shareholder
  • Patagonia Company History — https://www.patagonia.com/company-history/
  • CNBC — https://www.cnbc.com/2022/09/15/yvon-chouinard-donates-patagonia-to-fight-climate-change-protect-land.html
  • Time — https://time.com/6213780/patagonia-founder-chouinard-climate/
  • 1% for the Planet — https://www.onepercentfortheplanet.org/about/story
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