← Todas las lecturas
Historia·23 mar 2023

Historia de Starbucks

De una tienda de granos de café en el mercado de Pike Place a más de 30,000 cafeterías en el mundo: cómo un viaje a Milán convirtió a Starbucks en el 'tercer lugar' entre el hogar y el trabajo.

Historia de Starbucks
Imagen: Unsplash

Starbucks no nació vendiendo lattes. Durante sus primeros quince años fue, simplemente, una tienda de granos de café tostado en Seattle. La transformación de ese pequeño comercio en una cadena global con decenas de miles de locales se debe a un hombre que viajó a Italia, vio algo que nadie más había visto y se obsesionó con replicarlo.

Pike Place, 1971

Starbucks fue fundada en 1971 por tres socios —Jerry Baldwin, Zev Siegl y Gordon Bowker— en el mercado de Pike Place, en Seattle. En sus inicios no servían bebidas: vendían granos de café de alta calidad, té y especias para que los clientes los prepararan en casa. El nombre provenía de un personaje de la novela 'Moby Dick', y la sirena del logo evocaba la tradición marinera del puerto de Seattle.

La empresa era próspera pero modesta. Para 1981 tenía apenas un puñado de tiendas, todas concentradas en el noroeste de Estados Unidos. Su filosofía giraba en torno a la calidad del grano, no a la experiencia del cliente sentado en una mesa. Los fundadores eran puristas: amaban el café tostado oscuro y de origen y veían el negocio como una misión educativa, enseñando a los estadounidenses a apreciar el buen café en una época en que dominaban las latas de café instantáneo.

El viaje a Milán que lo cambió todo

En 1982, Howard Schultz, de 29 años, se unió a Starbucks como director de operaciones de venta y marketing. Un año después, un viaje de negocios a Milán le reveló el ritual social del espresso italiano: las barras llenas de gente, los baristas que conocían a sus clientes, el café como excusa para encontrarse.

No solo era el romance del espresso; era el sentido de comunidad.

Schultz propuso convertir a Starbucks en una cadena de cafeterías con espresso al estilo italiano. Los fundadores rechazaron la idea: querían vender café, no operar restaurantes. Frustrado, Schultz dejó la empresa en 1985 y, en 1986, abrió su propia cadena: Il Giornale, nombrada en honor a la cultura cafetera milanesa.

La compra de 3.8 millones de dólares

En 1987, los fundadores originales decidieron vender Starbucks. Schultz reunió a inversionistas y la adquirió por 3.8 millones de dólares, fusionándola con sus locales de Il Giornale bajo el nombre de Starbucks. Para finales de ese año tenía 11 tiendas. La visión que sus antiguos jefes habían rechazado se convertía, ahora sí, en la columna vertebral del negocio.

Schultz acuñó el concepto que definiría la marca: el 'tercer lugar', un espacio comunitario entre el hogar y el trabajo. La cafetería dejó de ser un punto de venta para convertirse en un destino: sillones cómodos, música, wifi y baristas que escribían tu nombre en el vaso.

Schultz también impuso una idea poco común en el comercio minorista: tratar bien a los empleados era una estrategia de negocio, no un gasto. En 1988, Starbucks empezó a ofrecer seguro médico incluso a empleados de medio tiempo, y más tarde acciones de la empresa a través de un programa llamado 'Bean Stock'. Su apuesta era que un barista satisfecho y leal entregaría una mejor experiencia al cliente, reduciría la rotación y se convertiría en embajador de la marca.

Bolsa, expansión y la sirena global

El 26 de junio de 1992, Starbucks salió a la bolsa bajo el ticker SBUX. La oferta pública recaudó 271 millones de dólares y financió la duplicación de sus tiendas. La expansión fue vertiginosa: hacia 1995 operaba unos 500 locales, y en agosto de 1996 cruzó el Pacífico con su primera tienda internacional en el distrito Ginza de Tokio, donde 200 personas hicieron fila desafiando los pronósticos de fracaso en un país de tradición té.

Esa expansión también redefinió el paladar del consumidor estadounidense. Antes de Starbucks, pedir un café significaba elegir entre solo o con leche; después, todo un vocabulario —latte, macchiato, frappuccino, venti— entró en el habla cotidiana. Starbucks no solo vendió café; educó a millones de personas para que pagaran tres o cuatro dólares por una bebida que antes costaba centavos, creando de facto una nueva categoría de consumo.

Las palancas de su crecimiento fueron notables:

  • Estandarizar la experiencia para que un Starbucks se sintiera igual en cualquier ciudad.
  • Tratar a los empleados como 'partners', con acciones y prestaciones poco comunes en el retail.
  • Personalizar cada pedido para dar sensación de servicio individual a escala masiva.
  • Convertir la tienda en un espacio donde quedarse, no solo donde comprar.

Crisis, regreso y lecciones

Schultz dejó la dirección ejecutiva en 2000, pero la empresa perdió rumbo y en 2008, en plena crisis financiera, regresó al mando. Cerró cientos de tiendas, recortó costos y reenfocó a la compañía en la calidad y la experiencia que la habían hecho grande. Fue un recordatorio de que ni siquiera las marcas más fuertes son inmunes a perder su esencia.

La compañía también supo evolucionar tecnológicamente. Su aplicación móvil, con pago anticipado y programa de recompensas, se convirtió en uno de los sistemas de pago digital más usados del mundo, acumulando miles de millones de dólares en saldos precargados de clientes. Starbucks demostró que una marca de café podía operar, en parte, como una empresa de tecnología financiera, profundizando aún más la lealtad de sus clientes.

La historia de Starbucks enseña que el producto puede ser el mismo durante décadas —café— pero el valor que entregas puede reinventarse por completo. Schultz no vendió mejor café: vendió un lugar para pertenecer. Para cualquier negocio de servicios, la lección perdura: la experiencia que rodea al producto suele importar tanto como el producto mismo.

Fuentes

  • Britannica Money — https://www.britannica.com/money/Starbucks
  • Fox Business — https://www.foxbusiness.com/business-leaders/starbucks-history
  • Acquired — https://www.acquired.fm/episodes/starbucks-with-howard-schultz
  • Quartr — https://quartr.com/insights/edge/the-starbucks-story-from-beans-to-billions
Compartir